Cuando nuestros hijos muestran este tipo de conductas rebeldes o desobedientes es necesario identificar y tratar las causas que generan estas actitudes. Aquí, algunas estrategias para abordar el problema.
Algunas recomendaciones para tener en cuenta:
* Es fundamental mantener la calma, no dramatizar y acercarse al niño para dialogar, sin hacer foco en la mentira, sino en la conducta que adoptó el niño al decirla.
* Explorá con él las consecuencias de mentir o robar y el impacto en los otros.
* Ayudá al niño a enmendar, pedir disculpas y reparar las consecuencias de la mentira o el robo, siempre que sea posible. Acompañalo pero no lo reemplaces ni lo hagas por él.
* Evitá rotularlo o etiquetarlo como “mentiroso” o ladrón.
* Nunca lo amenaces con que por sus “mentiras” o “robos” lo dejarán de querer o que no lo merece.
* Elogiá a tus hijos por ser honestos. Cuando pueden contar lo sucedido, valorá este coraje, no lo retes porque no lo tuvo antes, lo tiene ahora y es la oportunidad para fortalecerlo en esa conducta.